“¿Quién soy yo para hacer eso?”
“¿A mi quién me conoce?”
“La gente no paga por eso.”
Esas fueron las chorradas (sin ánimo de ofender), que salieron de la boca de mi amiga mientras hablamos hace unos días.
Ella es físio y cobra una mierda.
Entiéndeme.
Una mierda para el trabajo que hace y las horas que le dedica.
Un reponedor de Mercadona gana más que ella.
Mando un saludo a todos los reponedores.
Yo he ganado menos que ella y menos que los reponedores.
Menos que nadie.
Menos que el que recibe 3 ó 4 ayudas del estado y tiene su negocio en negro cambiando lunas.
Joseba el de Carglass no, ese lo tiene todo legal.
El otro.
El aprovechado.
¿Sabes quién es no?
Bueno, que yo he ganado muy poco.
¿Tú cuánto ganas?
Es coña.
Eso no se pregunta.
Na, en serio.
¿Tú cuánto ganas?
Eso le pregunté cuando ella se quejó de lo poco que ganaba.
3 veces tuve que preguntar.
Cuando me contestó le sugerí que montara algo online.
Algo relacionado con lo suyo.
Con la fisioterapia.
¿Sabes lo que me respondió?
Lo que has leído al principio.
Que si eso no da dinero, que si yo no valgo para eso, que si la abuela fuma….
Hemos tenido la misma conversación varías veces así que cambiamos de tema y punto.
Pero punto punto.
En un par de meses me volverá con la misma canción y le volveré a decir lo mismo.
No lo monta porque le da miedo.
Miedo a hacer algo diferente.
A ti no te pasa eso, tu ya tienes un negocio, ya has superado el miedo a hacer algo diferente que la mayoría de las personas.
Ahora toca diferenciarse de la mayoría de la gente con negocios.
Destacar por encima de ellos.
¿Cómo?
Rellena el formulario y cada día lo descubres.
P.D: Escribe tu dirección y aprende un montón.